Gran parte de las páginas web tienen como propósito conseguir que el usuario rellene un formulario. Comparado con navegar por las diferentes páginas de un sitio, muchos usuarios se oponen a completar formularios debido a que requieren un cierto nivel de esfuerzo, dedicación y tiempo. Aún cuando tienen un propósito claro y saben que pueden recibir algo a cambio, la labor de introducir datos y enviarlos resulta poco atractiva.

Ya que de por sí los usuarios no son muy propensos a rellenar formularios, es necesario facilitarles la labor cuanto sea posible. El diseño de un formulario tiene un gran impacto en su usabilidad, la cual a su vez puede ser el factor que decida si un usuario accede a rellenarlo o no. A continuación veremos algunos detalles que pueden ayudar a dicha decisión.

Eliminar campos innecesarios

Por regla general, los usuarios son impacientes y evitan realizar tareas que conlleven demasiado esfuerzo. Por ello, su resistencia a rellenar un formulario crece con la cantidad de campos que se deben completar.

En Kontain el formulario de registro es sumamente simple, empleando además estilos visuales que realzan su simplicidad.

Cualquier campo que no sea estrictamente necesario pasa a ser un obstáculo de cara al usuario. Al diseñar el formulario debemos plantearnos si todos los campos son vitales, o si es posible prescindir de algunos para simplificar la tarea. Al solicitar únicamente la información necesaria, el usuario será más propenso a emplear parte de su tiempo en completarlo.

Por ejemplo, en los formularios de contacto usualmente basta con dar una forma de contacto (ya sea por teléfono o por email), y un mensaje. Todo lo demás puede considerarse prescindible, al no ser necesario para establecer una vía de comunicación. Si se han de solicitar datos adicionales del usuario, es posible hacerlo de forma aparte. Al haber invertido ya tiempo y esfuerzo, el usuario será más abierto a continuar el proceso antes que empezarlo.

Definir claramente el formato de los campos

Muchas veces el usuario tendrá que rellenar campos que contienen formatos especiales, como direcciones de correo electrónico, fechas, o incluso URLs. Si el usuario no entiende cómo han de ser cumplimentados, puede frustrarse y abandonar de forma inmediata.

Battle.net posee un formulario de registro que da consejos útiles para crear una contraseña segura.

A fin de evitarlo, se debe definir con claridad el propósito de cada uno de los campos, dando algunos ejemplos válidos y aportando información sobre su uso y propósito. Esto se puede hacer mediante elementos de ayuda y tooltips que comuniquen de forma clara y concisa al usuario la información. Algunos datos que pueden ser útiles son:

  • Caracteres permitidos y no permitidos
  • Utilización de los datos y propósito del campo
  • Formato a utilizar y ejemplos (ej: ‘dd/mm/aaaa’)
  • Datos especiales a teneren cuenta sobre el campo

Emplear una validación eficaz

Más de una vez, el usuario introducirá datos erróneos en el formulario o simplemente dejará campos vacíos. Esto causará un error en el formulario, el cual instará al usuario a corregir los campos.

El proceso de registro de Freshbooks señala claramente dónde se han introducido datos erróneos.

Para facilitar la labor del usuario, se debe implementar un proceso de validación que le ayude a solucionar el problema. Es necesario indicar con exactitud dónde ha fallado el formulario, aportando detalles visuales tales como imágenes y colores resaltados en los campos afectados. También es una buena práctica aportar información sobre los motivos por los cuales no se ha podido completar el proceso, y dar ejemplos de datos válidos y con el formato apropiado.

Hacer visible el progreso al usuario

Playintraffik muestra una lista de las etapas a realizar para registrarse.

Las personas perciben que el tiempo pasa más deprisa si se les muestra el progreso de una tarea. Esto es característico de las barras de progreso en programas de instalación o antivirus, pero también sirve para formularios web.

Si un formulario se compone de varias etapas, es una buena práctica mostrar al usuario su progreso para completarlo. De esta forma, el usuario es más propenso a continuar el proceso al conocer el esfuerzo que le supondrá terminarlo. También hace al usuario más partícipe, otorgando una mayor satisfacción conforme se invierte tiempo en el formulario. Dicha técnica también es aplicable a formularios sencillos, ya que se pueden incorporar detalles visuales que validen cada uno de los campos en el formulario.

El secreto está en los detalles

Crear un formulario fácil de utilizar y que no requiera esfuerzo no es sencillo. Conseguirlo supone muchas pruebas y correcciones, de forma que se busque reducir el tiempo y esfuerzo que el usuario debe invertir en él.

Mejorar la usabilidad de un formulario radica principalmente en los detalles, de forma que se pueda mejorar todo el proceso a partir de numerosas modificaciones a lo largo del tiempo. Todo ello, por supuesto, pensado desde el punto de vista del usuario.