Una página web se compone de muchos elementos de diseño. La gran mayoría de estos elementos vienen a ser imágenes o texto, incluyendo raramente vídeos, Flash u otros. Sin embargo, existe un tercer tipo de elementos que es utilizado en todo sitio web: el espacio en blanco. En un principio, se podría considerar que el espacio en blanco es una ausencia de contenido, o un vacío en el diseño; nada más lejos de la verdad.

El espacio en blanco juega un papel importante en una página web, y se convierte en uno de los elementos más utilizados para dar forma a los sitios web. Un uso inteligente del espacio en blanco puede cambiar radicalmente la forma de visualizar una página, favoreciendo la comprensión y dando coherencia al resto de contenidos.

A continuación veremos algunos de los aspectos más importantes de esta potente herramienta de diseño, y sus aplicaciones en la elaboración de una página web.

Legibilidad

La cantidad de información que un sitio web puede llegar a albergar es enorme. Hoy en día, la mayoría de las páginas web poseen grandes cantidades de texto, los cuales tras cierto tiempo pueden llegar a cansar la vista del lector.

El espacio en blanco juega un papel importante a la hora de estructurar la información presentada. Una separación apropiada entre los contenidos mejora de forma notable la legibilidad, consiguiendo transmitir el mensaje con mayor eficacia. Tomando como ejemplo el siguiente extracto del Quijote de la Mancha, podemos apreciar cómo el párrafo de la derecha es mucho más legible, pese a ser exactamente el mismo texto.

Pese a ser exactamente el mismo texto, el párrafo derecho es más legible, y cansa menos la vista.

Comprensión

Conocemos la comprensión como la capacidad para entender la organización de la página visualizada y los elementos que contiene. El espacio en blanco permite establecer una distinción entre los elementos del diseño, al crear una separación física entre ellos.

Una ventaja de esto es la capacidad de agrupar elementos una naturaleza similar, o con un propósito parecido. Por ejemplo, Google aprovecha estas características del espacio en blanco al posicionar las funciones del correo en Gmail. Esta sutil separación sugiere una relación entre las funciones agrupadas, y una distinción entre las que son separadas.

Las herramientas en Gmail son agrupadas por su función.

Dirección y visibilidad

Una de las cualidades más importantes del espacio en blanco es su capacidad de dar una dirección y un sentido al resto de elementos en una página. Agrupar o separar elementos de forma inteligente permite crear relaciones implícitas en el diseño. Un elemento que de por sí solo no tendría sentido puede cobrar un nuevo significado al ser asociado a otro.

En el siguiente ejemplo, podemos ver cómo cada uno de los bloques de información se convierte en un conjunto independiente gracias a los márgenes que los separan. De esta forma, el usuario puede centrar su atención en cada uno de ellos sin ser distraído. Además, la cercanía entre los botones y sus respectivos párrafos crea fluidez en el diseño, haciendo que el visitante pueda relacionar los elementos como uno solo.

Al estar agrupados con sus respectivos párrafos, los botones adquieren un significado y un propósito.

Conclusión

Aunque a simple vista puede parecer que el espacio en blanco sólo representa una ausencia de contenido, en realidad es una herramienta de diseño muy potente. Su utilización puede tener grandes repercusiones en el resto del diseño, afectando su legibilidad, comprensión, e incluso estructura y fluidez. Debido a la naturaleza flexible de la Red, toda página web posee por lo menos una cierta cantidad de espacio en blanco que debe utilizar sabiamente.

Una buena implementación de esta herramienta puede mejorar significativamente la usabilidad de un diseño, mientras que un uso inapropiado puede resultar perjudicial tanto para la página como para sus usuarios.