Uno de los aspectos más importantes a la hora de diseñar una página web es la etapa de planificación. No sólo desde el punto de vista del desarrollador, sino también del cliente. En la mayoría de los casos, una mala planificación puede convertir un simple proyecto en una ardua tarea para ambas partes, causando retrasos en el desarrollo, implementando características adicionales, y posiblemente deteriorando la relación entre el cliente y el desarrollador. En este artículo veremos de una forma general las principales etapas de planificación para desarrollar un sitio web, resaltando los factores más importantes a tener en cuenta.

La necesidad de planificar

¿Por qué se ha de planificar? Aunque un proyecto parezca que no requiere ningún tipo de planificación preliminar, más adelante los efectos de trabajar sobre la marcha se empiezan a notar. Algunos de los problemas más comunes causados por una falta de planificación son:

  • Retrasos en las fechas de entrega previstas, extendiendo el calendario de ejecución.
  • Desarrollo de características y funciones no previstas, debido a cambios en los objetivos del proyecto.
  • La necesidad por parte del desarrollador de hacer suposiciones, las cuales no siempre coinciden con las metas del cliente.
  • La comunicación necesaria entre el desarrollador y el cliente se multiplica.

Los problemas anteriormente mencionados no son las únicas desventajas de no planificar con antelación. También existe la posibilidad de que se deteriore la relación entre el cliente y el desarrollador, lo cual puede conducir a disputas en el transcurso del proyecto.

Un proceso elaborado de planificación e investigación preliminar puede prevenir la gran mayoría de estos problemas. Establecer una base sólida para el proyecto puede a la larga evitar los costes que supondría el no haberlo hecho, aún cuando la etapa de planificación requiera una inversión de tiempo y esfuerzo considerable.

Determinar los objetivos y necesidades

El primer paso en la planificación de un proyecto web consiste en conocer los objetivos del cliente. Sin un propósito bien definido, el proyecto puede avanzar en la dirección equivocada, causando retrasos y modificaciones innecesarias. En esta etapa es necesario determinar elementos cruciales para definir las tareas a realizar, tales como:

  • La actual estrategia de marketing del cliente, para alinearla con la de la página web.
  • La audiencia a la que se dirigirá el contenido de la página web.
  • El uso que se le dará al producto final, incluyendo la frecuencia con la que se actualizará.
  • El mensaje que se desea transmitir.

Al definir estos aspectos con precisión podremos saber qué tipo de proyecto se desarrollará y cuáles serán sus dimensiones. A partir de esta información es posible determinar los demás aspectos de la página, detallados a continuación.

Determinar el contenido del sitio

Tras conocer la dirección que debe tomar el proyecto, es necesario determinar el volumen de trabajo a realizar. Conocer las dimensiones del proyecto permite estimar con mayor precisión los costes que supondrá. Además, permite crear un calendario de ejecución con plazos realistas, de forma que se pueda hacer un seguimiento del estado del proyecto en todo momento.

Definir el contenido del proyecto web involucra no sólo determinar el número de secciones a crear, sino también otros aspectos tales como el tipo de contenidos que se insertarán o la adición de funciones más especializadas.

Definir roles y obligaciones

Un aspecto importante de la etapa de planificación es la necesidad de asignar roles al personal involucrado en el proyecto. Los roles deben establecer la función de cada integrante del proyecto, involucrando tanto al cliente como al desarrollador. Aunque la mayor parte de las obligaciones corresponden al desarrollador, el cliente también debe responder ante ciertas responsabilidades:

  • Entrega de material y contenidos
  • Cumplimiento de los plazos en las revisiones
  • Puntualidad en la realización de reuniones

Determinar los roles de los integrantes del proyecto asegura la participación del cliente en el mismo, además de que contribuye a agilizar los plazos de entrega.

Exponer el proceso de desarrollo

Por último, es importante dedicar un mínimo de tiempo a explicar los detalles del proceso de desarrollo al cliente. Aunque para el desarrollador resultan bastante claras las tareas a realizar, el cliente seguramente no conoce el trabajo que supone el desarrollo del proyecto.

Exponer la forma de trabajar y cada uno de los pasos a seguir para completar el proyecto ayuda al cliente a involucrarse de forma más personal en el proyecto. A la larga, esto supone una mayor dedicación por su parte en las diferentes tareas de desarrollo, y una mayor cooperación en general.