Con la llegada de HTML5, tenemos a nuestra disposición todo un abanico de posibilidades para potenciar nuestros sitios web. Uno de ellos es la capacidad de darle un significado no sólo puramente informativo, sino también semántico. Estas cualidades hacen que nuestro sitio pueda ser entendido por máquinas de una forma mucho más inteligente, y generar contenidos con un propósito específico.

¿Qué significa semántico?

La semántica, en términos generales, se refiere al estudio del significado de las cosas. Es decir, la semántica lingüística estudia el significado de palabras y otras formas de expresión, y las relaciona con un significado que les dé un sentido. Trasladado a lo digital, la Web semántica supone una forma de dotar de un significado en particular a los contenidos que publicamos en páginas y sitios web.

A diferencia de la Web actual, la Web semántica permite a las máquinas interpretar datos e información en un contexto determinado, pudiendo hacer uso de ella para una tarea en particular. Un ejemplo de elementos semánticos en las páginas web son las etiquetas de HTML5 <article>, <section> o <footer>, los cuales sirven para indicar el contexto en el que se encuentran los contenidos de una página.

Identificar la información permitirá una interoperabilidad entre sitios mucho mayor.

¿En qué me beneficia una página semántica?

Las ventajas de la web semántica para dueños de páginas web son muchas. Quizás el factor más notable es la presencia en buscadores, los cuales seguramente tenderán a hacer uso de esta tecnología según se vaya extendiendo su uso. En un futuro no muy lejano, quizás no será raro ver fragmentos y contenido selecto mostrado directamente en la página de resultados de un buscador. De hecho, ya se hace uso de parte de estas prácticas, como ocurre con las etiquetas de cabecera <h1>-<h6>, sólo que son apenas una parte de todos los elementos que componen una página web.

La web semántica también aporta otras ventajas, tales como un filtrado más eficiente de la información publicada, el uso de publicidad dirigida de una forma más precisa hacia los consumidores, o la comunicación entre diferentes sitios web a un nivel más específico. Todos estos beneficios se centran en un concepto muy particular: la clasificación de la información. Las páginas semánticas permiten organizar todo el contenido que poseen, de forma que es posible para las máquinas y programas identificar las partes útiles y hacer uso de ellas.

La Web se dirige lenta pero decisivamente a un entorno más semántico, donde los contenidos tendrán un significado implícito que dicte su propósito y su uso. Aparte de traer numerosas ventajas para las páginas web, tanto en términos de posicionamiento en buscadores como de publicidad e interoperabilidad, también supone una forma de organizar toda la información que se publica hoy en día en Internet.